Despiértame,
Si pasas por mi lado y estoy durmiendo.
No quiero dejar de ver tus ojos
Como ver el amanecer de un día eterno.
Despiértame,
Si pasas por mi lado y estoy durmiendo.
No quiero dejar de ver el sol de tu sonrisa
Que a las nubes derrota,
Ni el obscuro mar que es tu pelo, ondeado por la brisa.
Despiértame,
Si pasas por mi lado y sigo durmiendo
No puedo dejar de soñar con tus labios
Que besan y calientan mi invierno.
Cuando pases por mi lado
Y toques mi hombro dispuesto,
Veras como de orgullo y encanto en silencio yo tiemblo!
Entonces dirás, “este hombre es extraño,
No ve el sol de la mañana que a la noche conquista,
Ni al mar que suave canta.
No ve las montañas blancas de nieve
Que pronto se derrama.
¡Solo mira en mi dirección, como tonto que nada ama!”